¿CÓMO EDUCAMOS A NUESTROS HIJOS?

Group of Teens

Muchos padres tenemos una idea más o menos clara de la forma en que queremos educar a nuestros hijos pero, ¿cómo lo estamos haciendo en realidad? A veces, no nos damos cuenta, pero sin quererlo, utilizamos un sistema de enseñanza muy similar al sistema educacional que tanto criticamos.

Es el momento de pararnos a pensar: ¿qué queremos hacer y cómo? ¿Qué resultados queremos obtener? ¿que tipo de padre/madre eres?:

Estilo tradicional de padres: Es el estilo más común, en esta forma de educar somos los protagonistas. Basamos nuestras enseñanzas en “largos discursos” acerca de cómo deben hacerse la cosas. Damos poco espacio para la discusión y bajo nuestro enfoque lógico adulto creemos que tenemos la razón.

Estilo de padres COACH: Bajo este enfoque los padres “acompañan” a sus hijos en sus experiencias y los ayudan a descubrir su potencial. Es un enfoque centrado en guiar para potenciar, entendiendo que son nuestros hijos los que aprenden en base a su experiencia y no a la nuestra.

Estas son algunas estrategias de una Madre/Padre COACH:

1.- Hablar menos y escuchar más: Por favor, ESCUCHAR, aunque creamos que están en un error, no saltemos con la solución, simplemente dejemos que hablen y que compartan sus sentimientos, ellos mismos encontraran SU solución, que no tiene por qué coincidir con la nuestra.

Aquí, podemos pensar, ¿y si se equivocan?

Ponte en su lugar, ¿tú no te has equivocado nunca? ¿te ha valido de algo? Pues claro que sí: te ayuda a descubrir el camino que quieres seguir.

2.- Ser paciente: muchas veces no conseguimos nuestro objetivo tan pronto como quisiéramos pero, eso no es que no se vaya a conseguir. Ten paciencia, hay que probar y cada uno tiene que vivir sus propias experiencias.

Las cosas no se tienen por qué conseguir en el tiempo estándar. No todo el mundo hace las cosas en el mismo plazo de tiempo pero, eso no significa que no lo puedan conseguir. A veces es más importante lo que se aprende por el camino, que conseguir algo en un plazo marcado por “otros”.

3.- Guiar y no obligar: el objetivo final es que crezca la autoestima y encuentren su camino. Tenemos que guiar para que aprendan a encontrar sus propias soluciones. ¿Cómo? Preguntándoles por ejemplo ¿cómo piensas que podrías haber conseguido un mejor resultado? Proponiendo ideas pero no imponiendo ¿qué te parece esta posibilidad?

4.- Entregarles estrategias académicas ganadoras: Para aprender no hace falta inventarlo todo si no que podemos aprovechar lo que otros han estudiado y probado antes con buenos resultados.

Hay un montón de técnicas que ya han sido probadas y, podemos enseñárselas a nuestros hijos para que, entre ellas, elijan la que más se adapte a sus propias metas. Nuestro objetivo es entregarles “herramientas” que les ayuden a creer y a descubrir todo el potencial que tienen. Si podemos facilitarles el trabajo, hagámoslo pero, dejémosle que sean ellos lo que elijan que método es el que más se adapta a lo que ellos quieren.

5.- Enseñarles a aprender de sus errores para mejorar: es fundamental que recalquemos a nuestros hijos que los errores no tienen nada de malo, es simplemente una forma más de aprender. ¿En qué puedo mejorar la próxima vez?

6.-Ponte en su lugar: retrocede un poco y piensa como eras tú a su edad, que era lo que te importaba, lo que querías, lo que te hubiera gustado que tus padres te aportaran.  

En todo proceso es importante pararnos de vez en cuando y revisar si lo que estamos haciendo va en la línea de lo que queremos. Eso nos permitirá rectificar a tiempo para conseguir lo que queremos.  Piensa más en como quieres ser como padre/madre que en como quieres que sea tu hijo/a.