EMPECEMOS NUESTRO CAMBIO PARA POTENCIAR EL OPTIMISMO Y COMPATIBILIZARLO CON EL REALISMO

patricia-weissend

 

1.-Como primer paso es importante que aceptemos la realidad, separando las cosas buenas de las malas. Revisa lo que te ha pasado en el día o en un periodo de tu vida, parándote en cada uno de los acontecimientos.

Se objetivo y fíjate en cada situación:

¿Cómo la calificarías? ¿Por qué?

¿Qué efecto ha tenido en tu estado de ánimo? ¿Por qué?

¿Consideras que el efecto producido por cada acontecimiento es el adecuado y proporcional a la situación?

Al hacer esa revisión, ¿En qué situaciones te has centrado más? Ten en cuenta que la realidad está formada por algunos aspectos menos favorables y por muchos positivos.

2.-Tras este primer análisis, vuelve a pensar en el mismo periodo de tiempo y a buscar solo los aspectos positivos que hayas disfrutado durante el mismo.

Y ten en cuenta que cuando me refiero a cosas positivas no se trata solo de aquellas que puedan cambiar tu vida, sino que debemos centrarnos en cada pequeño detalle que te hayan hecho sentir mejor, esbozar una sonrisa, mirar a alguien con cariño, pensar en alguien a quien quieres, relajarte, descubrir algo, conseguir un objetivo, estar a gusto contigo mismo; dar un paseo, que tu autobús llegue a tiempo, que hayas comido algo que te guste…

¿O es que todo eso no te parece importante y digno de vivirlo con intensidad y que tenga un papel relevante en tu vida?

3.-Acepta tu responsabilidad sobre lo que te ocurre y sobre la posibilidad de modificarlo con tus actuaciones. Si hay algo en tu vida que quieres mejorar HAZLO. Las cosas no vienen solas, tienes que ir a por ellas. Si algo no te gusta, CAMBIALO.

4.-Fijate en las causas y los resultados. Si siempre actúas de la misma forma los resultados seguirán siendo los mismos, por lo que si quieres cambiar tu vida, a mejor, deberás modificar tu forma de hacer las cosas para conseguir este objetivo.

Estos ejercicios te ayudaran a percibir las cosas buenas que nos pasan cada día, a darte cuenta de que tu vida es mejor de lo que piensas pero, no lo hagas solo hoy, incorpóralo a tú forma de vida, y para ello, como pasa para adquirir cualquier hábito, es necesario que lo repitas cada día hasta que se convierta en tu forma de pensar y de buscar soluciones a aquello que quieres mejorar.

Para empezar con este buen hábito, te recomiendo que durante los próximos días, y hasta que lo hagas de forma automática, al final de cada jornada pienses en tres cosas positivas que te hayan pasado y te recrees en ese buen momento.

Desde una mente positiva te será más fácil encontrar las soluciones para aquellos inconvenientes que se te puedan plantear.